Rompientes es un espectáculo que aúna los títulos Pleamar y La huida, para hablarnos de la empatía, de cómo nos comportamos ante la amenaza de que algo va a perturbar nuestra felicidad, del impacto que puede tener el mundo sobre nuestra vida privada.
En una casa junto a la playa viven un hombre y una mujer, enamorados, acomodados, en un entorno bonito y agradable. Cuando el mar arroja a la orilla los cuerpos sin vida de unos refugiados, adultos y también una criatura, cada uno reacciona de una manera distinta y la relación de pareja se desmorona. El silencio del que antes disfrutaban se convierte en un abismo de incomprensión.
La primera parte, Pleamar, refleja el relato por boca de la mujer. La segunda, La huida, es testimonio del hombre. El título conjunto de este díptico es Rompientes.
