En escena, una voz enigmática que nos cuenta un viaje, una mujer que baila, cantos y sonidos que nos evocan un mundo lejano donde la naturaleza es poderosa y la magia omnipresente…nos sumergimos en la historia de Uqsuralik, en un viaje al centro mismo de la visión inuit del mundo.
“Una noche, en el Ártico infinito, el suelo helado se quiebra y Uqsuralik, queda separada de su familia. Para sobrevivir, la joven inuit tendrá que recurrir a la ayuda de humanos y espíritus, que la guiarán en una vocación chamánica. Un viaje iniciático, donde la adolescente se convierte en mujer y la mujer en anciana, que la llevará más allá de la inmensidad del espacio ártico, hacia un vasto y hasta entonces desconocido mundo interior, que le descubre su pertenencia a un todo apenas descifrable y su hermandad con cada una de las criaturas vivas.”
La obra DE PIEDRA Y HUESO está basada en la novela homónima de Bérengère Cournut. Esta novela cautivadora nos propone un viaje al centro mismo de la visión inuit del mundo, marcada por la sabiduría ecológica y ecofeminista en un tiempo, lo nuestro, marcado por el cambio climático.
Las dos esencias del relato, la unión profunda con la naturaleza y el descubrimiento de uno mismo en un recorrido iniciático, determinan la creación de los distintos espacios de la obra:
Una voz en off enigmática, que parece la naturaleza misma, que nos cuenta el viaje de Uqsuralik.
