Desde varios siglos antes de nuestra era hasta nuestros días, poetas, escritores y dramaturgos crearon personajes teatrales –ficticios- como retrato y reflejo de nuestras ambiciones, deseos y frustraciones, y esas ficciones aún hoy son imágenes de nuestra propia condición humana.
Por ello las y los jóvenes +65años del “DESVÁN del PRINCIPAL”, nos hemos permitido, con respeto, rescatar algunos de esos personajes para escuchar sus voces olvidadas y compartirlas en el silencio del teatro.
¡Bienvenidos! Esta vez, el teatro no solo se mira, también se escucha… Sobre el escenario aparecerán unas voces del pasado…
Voces, personajes, suspiros y sombras de un teatro ficticio que no vienen a recibir aplausos que ya no necesitan.
Vienen a ser como un espejo incómodo de nuestro presente.
Vienen a decirnos que, hemos olvidado al hombre, la empatía, la solidaridad, la palabra y el silencio.
Vienen a recordarnos que estamos repitiendo los mismos errores, con más frivolidad, pero con menos poesía.
Porque al final, si el teatro es mentira, su advertencia es la única verdad.
